Desde 1998
Empezó como un galpón y un yunque prestado
Don Héctor Vargas abrió el primer local con herramientas de segunda, un mostrador de pino y la costumbre de no vender lo que él no usaría en su propia casa. El yunque del abuelo herrero quedó al fondo: sigue ahí, ahora como símbolo y como banco de trabajo. Los vecinos de Equipetrol venían por un clavo y se quedaban porque alguien les explicaba la diferencia entre un taco y un anclaje.
Hoy somos 22 personas entre piso, depósito, pintura y despacho. Seguimos midiendo, cortando y explicando. Lo que cambió es el stock: más de doce mil ítems, cuenta de maestro, laboratorio de color y entrega urbana el mismo día. Lo que no cambió es la regla: si la pieza no sirve para esa pared, se dice antes de cobrar.
Atendemos a maestros, familias y obras chicas o medianas de Santa Cruz, Warnes, La Guardia y Cotoca. No pretendemos ser un hipermercado. Pretendemos ser la ferretería a la que se vuelve porque la lista salió completa.